Con un acatamiento masivo, los gremios de docentes y nodocentes paralizan las facultades de todo el país. Exigen el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario ante un atraso salarial que roza el 32% y una propuesta oficial que califican de «falta de respeto» y «provocación». Se proyecta la Quinta Marcha Federal para octubre.
El ajuste hacia las universidades suma otra jornada de protesta y con las aulas completamente vacías, la comunidad universitaria nacional protagoniza este martes 8 de septiembre un paro total de actividades de 24 horas en todas las universidades públicas del país. La medida de fuerza representa una nueva escalada en el severo conflicto de financiamiento y recomposición salarial que mantiene enfrentados a los trabajadores de la educación superior con la administración de Javier Milei, luego de una oferta salarial que ahonda el atraso salarial.
El Frente Sindical de las Universidades Nacionales —que nuclea a la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), los NODOCENTES (FATUN), CONADU, CONADU Histórica, FAGDUT, FUA, UDA, CTERA y CEA— convocó de manera unificada a este cese de actividades tras un nuevo fracaso en las negociaciones paritarias. El detonante fue la oferta del Gobierno nacional de otorgar un incremento salarial del 3%, cifra considerada inaceptable frente a un atraso que el propio sector calcula en un 32% respecto de la inflación acumulada.
La crisis paritaria se agudizó la semana anterior. En la reunión celebrada el pasado martes 1 de septiembre, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, notificó formalmente que la propuesta oficial de aumento salarial consistía en un 3% inamovible. Ante el reclamo gremial por la enorme pérdida de poder adquisitivo acumulada, Álvarez justificó de forma tajante: “Es para lo que nos alcanza”.
La reacción sindical no se hizo esperar. Tras calificar el ofrecimiento de «vergonzoso», todas las federaciones unificaron posiciones y activaron un paro masivo de docentes y nodocentes el miércoles 2 de septiembre. Desde el Ministerio de Capital Humano intentaron matizar el impacto difundiendo una supuesta propuesta de incremento salarial del 6% para el bimestre; sin embargo, los representantes de los trabajadores denunciaron rápidamente la maniobra, aclarando que dicha cifra incluía el 3% de octubre que ya había sido pautado previamente en el acuerdo de junio.
«Lo que ofreció el Gobierno es una falta de respeto y una provocación hacia las universidades», fustigó Francisca Staiti, secretaria general de CONADU Histórica. La dirigente gremial precisó que, si bien asistieron a la reunión con bajas expectativas debido a la actitud gubernamental previa, «nunca pensamos que la oferta sería de sólo un 3%, número que demuestra que no hay interés del Gobierno por resolver el conflicto». Con las negociaciones estancadas, las partes pactaron un nuevo encuentro para el próximo jueves 17 de septiembre.

Un atraso salarial del 32% y una Ley de Financiamiento incumplida
El corazón del conflicto radica en el alarmante deterioro de los ingresos del personal universitario. Los gremios denuncian que el desfasaje salarial acumulado frente al costo de vida ya alcanza el 32%. Por ello, el plan de lucha tiene como bandera central la exigencia de que el Gobierno nacional cumpla de forma inmediata con la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada y vigente desde hace más de 300 días.
«El Gobierno ofrece un 3% cuando el aumento salarial que resta otorgar para recuperar lo perdido ronda el 32%. Es una provocación y una muestra más de que no tiene voluntad de cumplir la ley», sentenció Daniel Ricci, secretario general de la FEDUN. Ricci enfatizó la gravedad de que la administración nacional esté evadiendo no solo una normativa vigente aprobada por el Congreso, sino también una medida cautelar judicial que ordena la recomposición de los salarios de docentes y nodocentes, así como la actualización urgente de las becas para estudiantes.
«No estamos defendiendo solamente nuestros salarios: estamos defendiendo la universidad pública, la ciencia, la tecnología y un modelo de país con desarrollo, soberanía y futuro», ratificó Ricci, anticipando que las medidas de fuerza se profundizarán la próxima semana con nuevas acciones de protesta y visibilización si el Gobierno persiste en el ajuste.
Hacia la Quinta Marcha Federal en defensa de la universidad pública
La resistencia estudiantil y docente no se limita al cese de actividades en las aulas. El pasado jueves 3 de septiembre, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) mantuvo un plenario en San Carlos de Bariloche, donde las rectoras y rectores de las 60 universidades públicas del país definieron redoblar esfuerzos para visibilizar la gravedad de la situación.
El plan trazado incluye un cronograma de jornadas de clases públicas y movilizaciones a realizarse durante la primera quincena de septiembre, que servirán como antesala del gran hito de protesta: la Quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para la primera semana de octubre. Esta movilización de carácter nacional coincidirá de manera simbólica con el primer aniversario de la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario que el Poder Ejecutivo desoye. Desde Conadu, plantean medidas escalonadas para desembocar en la Marcha Federal que incluyen el paro nacional de este martes 8/9, clases públicas el 15/9 y un acto en el Palacio Pizzurno el 17/9 para acompañar la reunión paritaria.
El Frente Sindical y el CIN confían en volver a movilizar de forma masiva a la ciudadanía argentina, emulando el abrumador acompañamiento social que tuvieron las históricas marchas de abril y octubre de 2024, septiembre de 2025 y mayo de este año.
«El pueblo argentino ya demostró que la universidad pública no está sola. Ese acompañamiento fue y sigue siendo fundamental para sostener esta pelea, porque la educación superior es un derecho, una herramienta de movilidad social y una condición indispensable para el desarrollo nacional», concluyó Ricci.





