Con más de 20 millones de argentinos endeudados y 5 millones de familias con mora o atrasos, las centrales obreras y diputados de extracción gremial empujan proyectos de ley para frenar el ahogo financiero de los trabajadores. Ante la inacción de la gestión de Javier Milei, que deslindó responsabilidades al calificar la crisis como «un problema entre privados», la presión sindical articula la movilización en las calles con el debate parlamentario.
El crédito como sustituto del salario real: la radiografía del ajuste
La acelerada caída del poder adquisitivo y el deterioro de los ingresos frente a la inflación provocaron un sobreendeudamiento masivo de los hogares argentinos. Según datos oficiales del Banco Central, más de 20 millones de personas mantienen deudas con entidades bancarias y no bancarias, al tiempo que el 87% de los trabajadores estatales relevados registra compromisos financieros vigentes.
Frente a este escenario de asfixia, la postura de la administración libertaria encabezada por Javier Milei ha sido dar la espalda a las demandas populares, definiendo la morosidad como «un problema entre privados» y descartando la intervención estatal.
La denuncia de los gremios es categórica: el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, advirtió que se trata de un Gobierno que «ataca los salarios y las jubilaciones y ofrece el crédito como solución», enfatizando que «hoy el endeudamiento reemplaza al salario real» mientras el Ejecutivo «ha decidido mirar para otro lado y abandonar a 20 millones de argentinos».
De la marcha a Economía a la denuncia por la usura fintech
La contraofensiva sindical se hizo sentir primero en el espacio público. El pasado 20 de agosto, la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores protagonizaron una movilización unificada hacia el Ministerio de Economía para exigir soluciones urgentes ante los 5 millones de familias con atrasos en sus pagos.
En esa jornada, las autoridades de la CGT le entregaron al ministro Luis Caputo un petitorio centrado en tres pilares:
- Regulación del Banco Central: Fijación de topes máximos a los costos financieros y tasas de interés.
- Rescate a Pymes: Asistencia para las pequeñas y medianas empresas sobreendeudadas.
- Programa de refinanciación: Puesta en marcha de un esquema general de alivio para deudas personales y familiares.
La CGT planteó que «El movimiento obrero organizado viene advirtiendo desde hace meses que esta situación no puede ser presentada como un problema individual ni como una simple cuestión entre privados. La caída de los ingresos, el deterioro del poder adquisitivo y el aumento del costo de los créditos están empujando a cada vez más hogares a endeudarse para cubrir necesidades básicas y las masivas movilizaciones que se sucedieron en este marco dan cuenta de ello.»
🗣️ POR UN CONGRESO QUE DISCUTA SERIAMENTE EL ENDEUDAMIENTO FAMILIAR
— CGT (@cgtoficialra) September 10, 2026
La Cámara de Diputados logró ayer el quórum necesario para avanzar con el tratamiento de los proyectos que buscan dar respuesta a la grave situación de endeudamiento y morosidad que atraviesan millones de… pic.twitter.com/uHCaj6vZkY
A la par de las centrales obreras, organizaciones sociales como el Movimiento Evita y Libres del Sur marcharon a las sedes de Mercado Libre para denunciar el «negocio usurero» de billeteras virtuales como Mercado Pago. Los manifestantes criticaron la complicidad estatal con plataformas que gozan de beneficios tributarios mientras aplican tasas desreguladas sobre consumos básicos, acumulando rentabilidades récord a costa del empobrecimiento familiar.

Las gestiones sindicales en el Congreso, los proyectos bajo la lupa
La firmeza gremial logró abrir una grieta en la estrategia parlamentaria del oficialismo. En una incómoda sesión para La Libertad Avanza, la oposición unificada forzó la aprobación —con 249 votos afirmativos— de un emplazamiento a comisiones para tratar medio centenar de iniciativas sobre morosidad y desendeudamiento. El cronograma exige dictaminar los días 15, 22 y 29 de septiembre para llevar las propuestas al recinto.
Entre los proyectos impulsados por legisladores de trayectoria sindical destacan:
Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores): Presentó una batería de tres iniciativas que incluyen la prohibición del acoso digital por deudas (impidiendo contactos intimidatorios con el entorno del deudor), la regulación del trato digno en cobranzas extrajudiciales y la creación del Régimen Integral de Protección y Desendeudamiento de las Familias Argentinas. Este último proyecto establece la condonación del 100% de los intereses punitorios para deudores con pasivos de hasta 3 Canastas Básicas Totales (CBT).

Por su parte, Hugo Moyano (h) (Camioneros / CGT): Acompañó con su firma el Régimen Integral de Desendeudamiento y impulsó junto a Yasky y Mario «Paco» Manrique (SMATA) el proyecto para declarar la emergencia crediticia de las familias por dos años.
A estas iniciativas, se seumaron también las de Sergio Palazzo y Carlos Cisneros (La Bancaria), quienes encabezaron las propuestas del sector bancario. Cisneros impulsó el Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas, diseñado para ejecutarse a través de la ANSES con el fin de otorgar créditos de asistencia y refinanciación con tasas reguladas.

Los ejes del debate y el condicionamiento oficialista
El paquete de 50 iniciativas abarca un abanico integral de medidas de protección social y financiera:
- Protección del ingreso: Inembargabilidad de las cuentas sueldo y resguardo del salario mínimo vital y móvil frente a débitos o ejecuciones.
- Límite a los abusos: Topes a las tasas nominales y comisiones de tarjetas de crédito, junto con la tipificación penal del hostigamiento en cobranzas.
- Regulación fintech: Sometimiento de billeteras virtuales, aplicaciones y proveedores no financieros de crédito a la fiscalización directa del Banco Central (BCRA).
- Reestructuración de deudas: Suspensión temporal de ejecuciones judiciales y creación de mecanismos de mediación previa con cuotas limitadas al ingreso del hogar.
Pese al avance opositor, La Libertad Avanza y sus aliados del PRO y la UCR lograron excluir a la Comisión de Presupuesto del giro de los proyectos. Esta maniobra busca garantizar que las iniciativas aprobadas tengan «costo fiscal cero» para las arcas públicas, alineándose con la exigencia de Milei de vetar cualquier medida que comprometa fondos del Estado.
Alerta y movilización sindical de cara al dictamen
El arco sindical ha dejado en claro que no aceptará dilaciones ni proyectos vaciados de contenido. Ante las fechas límite de dictamen fijadas para fines de septiembre, las organizaciones gremiales mantienen el estado de alerta para garantizar que la futura ley imponga límites reales a la especulación financiera y restituya herramientas de crédito justo para los trabajadores.





