Bajo la consigna «No vamos a resignar derechos», el gremio docente más grande del país exige la restitución del FONID, aumentos salariales urgentes y la convocatoria inmediata a paritarias nacionales ante lo que denuncian como un ajuste sistemático a la educación pública.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) encabezó este miércoles 17 de junio de 2026 una masiva movilización frente al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación de la Nación. Durante el acto, la conducción nacional anunció la profundización de su plan de lucha con la convocatoria a un Paro Nacional Docente.
Demandas urgentes frente al «ajuste»
La movilización, que contó con la participación de secretarios generales, delegados y docentes de diversas provincias, se centró en cuatro reclamos fundamentales:
- Aumento salarial urgente para enfrentar la pérdida del poder adquisitivo.
- Restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un componente histórico del salario que ha sido recortado.
- Convocatoria inmediata a la Paritaria Nacional Docente, instancia que el Gobierno Nacional mantiene paralizada.
- Defensa de la jubilación docente y las condiciones previsionales del sector.
Sonia Alesso, Secretaria General de CTERA, fue contundente durante su discurso: “No vamos a resignar ninguno de los derechos conquistados por la docencia. Exigimos una recomposición salarial que permita a las y los trabajadores de la educación vivir con dignidad”. Además, advirtió que las medidas de fuerza se intensificarán con marchas, caravanas y carpas en todas las provincias hasta obtener respuestas concretas.



El malestar se extiende por todo el territorio nacional, reflejando realidades provinciales críticas: Rodrigo Alonso, titular de AMSAFE (Santa Fe), subrayó la necesidad de discutir en paritarias no solo el salario, sino también la mejora de las condiciones de trabajo y la situación previsional. Por su parte, Abel «Pachi» Antivero, de AGMER (Entre Ríos) , denunció que el ajuste nacional tiene su réplica en la provincia de la mano del gobernador Rogelio Frigerio, señalando el fracaso de las negociaciones locales y el pago de montos «en negro» por decreto. Finalmente, la flamante Secretaria General de SUTEBA María Laura Torre alertó sobre el desfinanciamiento de la provincia, afirmando que el robo del FONID y los recortes afectan directamente la alimentación de los alumnos y la entrega de libros.
La medida de CTERA se suma a la presión de otros sectores. Los gremios docentes nucleados en la CGT también han alertado sobre «salarios de hambre», señalando que el haber mínimo del sector se encuentra congelado en 500 mil pesos desde hace un año, cifra que se ubica por debajo de la línea de pobreza. Según Sergio Romero (UDA/CGT), el conflicto abarca además la quita de inversiones en escuelas técnicas, ciencia y el presupuesto educativo en general.
Frente al silencio de las autoridades nacionales y la exclusión del debate salarial en las reuniones del Consejo Federal de Educación, la docencia argentina reafirma su compromiso de seguir en las calles en defensa de la escuela pública y condiciones dignas de enseñanza y aprendizaje





