La histórica cadena de supermercados marplatense atraviesa una severa crisis financiera que la obligó a desprenderse de una sucursal para completar parte de los haberes adeudados de julio. Se conformó una mesa de diálogo bajo la órbita del Ministerio de Trabajo para garantizar la continuidad laboral.
La cadena Supermercados Toledo, un emblema comercial de Mar del Plata y la zona atlántica, se encuentra en el centro de un profundo conflicto laboral que pone en riesgo 1.800 puestos de trabajo directos. La crítica situación financiera de la firma se hizo evidente en los últimos días, cuando la conducción de la empresa admitió haber tenido que vender una de sus sucursales para obtener la liquidez necesaria para pagar salarios.

El origen del conflicto: sueldos en cuotas y activos en venta
El malestar de los trabajadores escaló luego de que la compañía abonara únicamente el 40% de los salarios correspondientes al mes de julio. Esta situación, que se suma a retrasos previos y al pago del medio aguinaldo en dos cuotas, derivó en asambleas, retención de tareas y el cierre de persianas en varios establecimientos.
Para destrabar el conflicto, la empresa concretó la venta del local ubicado en la Avenida 39 y Luis Agote, en Mar del Plata. Según informaron fuentes gremiales, los 25 empleados de dicha sucursal serán reubicados en otros puntos de la cadena, por lo que, de momento, no se han producido despidos directos. No obstante, existe una creciente preocupación ya que la firma manifestó que una segunda sucursal podría ser vendida en el corto plazo.

Acuerdo gremial y mesa de trabajo
Tras una audiencia en la delegación local del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, se logró un acuerdo entre la empresa y los sindicatos representantes (Comercio, Camioneros, Uatre y Maestranza). Toledo se comprometió a cancelar el 60% restante de los haberes adeudados a partir del 18 de agosto, lo que permitió suspender las medidas de fuerza en «salvaguarda de la paz social».
Como parte de la resolución, se estableció una mesa de trabajo semanal para monitorear la situación económica de la firma y garantizar el cumplimiento de las obligaciones laborales. Los gremios enfatizaron que «el sueldo de los trabajadores no puede ser utilizado como variable de ajuste» ante las dificultades financieras.
Un gigante en jaque: gestión y caída del consumo
El Grupo Toledo no solo opera supermercados; su estructura incluye cinco unidades de negocio:
- 24 grandes supermercados y 15 locales «Mini Toledo».
- Una planta de panificados.
- Una planta de elaboración de chacinados.
- Una procesadora de aves.
- Una planta faenadora de cerdos.
La crisis actual es atribuida por sectores gremiales tanto a la fuerte caída del consumo masivo a nivel nacional como a problemas de gestión interna tras el fallecimiento de su fundador, Antonio Toledo. Actualmente, la conducción está a cargo de uno de sus hijos, Bernabé Toledo, con quien los sindicatos han denunciado «grandes desencuentros» y falta de una visión estratégica para mitigar la crisis.
Aunque el pago de los salarios de julio parece haberse encauzado, el futuro de las 1.800 familias que dependen de la empresa sigue siendo incierto, en un escenario donde no se descarta una reestructuración de pasivos para intentar salvar a la histórica cadena.





