La comunidad universitaria argentina se prepara para una jornada que promete multitudinaria para este martes 12 de mayo, con la convocatoria a la 4ta Marcha Federal Universitaria. Bajo las consignas de financiamiento, recomposición salarial y defensa del sistema científico, docentes, no-docentes, estudiantes y rectores confluirán en una movilización masiva que tendrá su epicentro en la Plaza de Mayo y réplicas en todo el territorio nacional.
Una crisis estructural: desfinanciamiento y salarios en caída
El reclamo central de esta movilización gira en torno a la situación presupuestaria «crítica» que atraviesan las casas de altos estudios. Según datos del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), las transferencias nacionales al sector han sufrido una caída real del 45,6% entre los años 2023 y 2026. Esta asfixia financiera ha llevado a que rectores, como Ricardo Gelpi de la UBA, califiquen la situación de «dramática», advirtiendo que el sistema solo podría subsistir bajo estas condiciones por algunos meses más.
En el frente laboral, la situación es igualmente compleja. La Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) advirtió que los trabajadores del sector requieren un aumento superior al 50% solo para recuperar el poder adquisitivo perdido desde diciembre de 2023. El deterioro de los ingresos ha provocado un fenómeno de renuncia de docentes universitarios, quienes abandonan sus cargos ante la falta de perspectivas de recuperación y el impacto de la inflación.

Unidad sindical y respaldo multisectorial
A diferencia de otros reclamos sectoriales, esta marcha ha logrado aglutinar a un arco social y político sumamente amplio. La convocatoria es impulsada por el CIN, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de Universidades Nacionales. Además, cuenta con el apoyo explícito de la CGT y ambas CTA, quienes vinculan la lucha universitaria con la situación general del empleo y el ajuste sobre el sector público.
Francisca “Paquita” Staiti, secretaria general de CONADU Histórica, subrayó que esta movilización pretende «abrazar todas las luchas de los diferentes sectores», incluyendo a trabajadores desempleados y jubilados que se ven golpeados por el modelo económico vigente. Por su parte, la CONADU ha declarado un cese total de actividades para el 12 de mayo, enfatizando que la pelea es «claramente política» y busca poner un freno a lo que consideran un intento del gobierno de Javier Milei de «destruir la Universidad Pública».

Logística de la movilización: el mapa de la protesta
En la Ciudad de Buenos Aires, se esperan fuertes interrupciones al tránsito desde las primeras horas de la tarde. Los puntos clave de la jornada serán:
- Concentración principal: A las 15:00 horas en la intersección de Piedras y Avenida de Mayo.
- Acto Central: Previsto para las 17:00 horas en Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada.
- Zonas afectadas: Avenida de Mayo, Avenida Rivadavia, Hipólito Yrigoyen y las diagonales Norte y Sur sufrirán cortes totales.
Desde la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, la consigna es clara: «No marchamos solo por un presupuesto, marchamos por los sueños de miles de estudiantes y por la ciencia que nos hace soberanos».
La movilización de caracter federal tendrá su replica en las principales ciudades universitarias del país: Rosario, Córdoba, Mar del Plata, Neuquén y Tucumán, entre otras.
La postura del Gobierno y el horizonte del conflicto
Mientras la comunidad educativa denuncia un ajuste sin precedentes, el gobierno de Javier Milei mantiene su política de austeridad fiscal. Desde el oficialismo se sostiene que las universidades deben «transparentar sus gastos», mientras se mantienen congeladas partidas vitales como las becas estudiantiles y los programas de investigación y alfabetización.
Sin embargo, para los sindicatos y autoridades académicas, lo que está en juego es el modelo de nación. Tras la marcha del 12 de mayo, las organizaciones ya han anunciado que se mantendrán en sesión permanente, con un nuevo plenario previsto para el 15 de mayo para evaluar la continuidad del plan de lucha en caso de no recibir respuestas satisfactorias sobre la Ley de Financiamiento Universitario.





