En una jornada marcada por el frío y la lluvia, la localidad de Paso del Rey, en el partido de Moreno, fue escenario de una imagen que refleja la crudeza de la crisis económica actual. Miles de personas se concentraron desde la madrugada frente al frigorífico Cabaña Don Theo para postularse a una de las 60 vacantes disponibles, formando filas que llegaron a extenderse por más de 12 cuadras.
Una convocatoria que desbordó toda previsión
El frigorífico había anunciado la búsqueda de personal para diversas áreas, incluyendo administración, carnicería, reposición, limpieza, choferes y carga. Sin embargo, la respuesta superó cualquier expectativa: más de 3.000 postulantes se presentaron con la esperanza de obtener un empleo registrado.
El propio dueño del establecimiento se mostró sorprendido por la masividad de la convocatoria, calificando la escena como «un mar de gente». Según las cifras, las posibilidades de éxito eran ínfimas: solo 2 de cada 100 personas que hicieron la fila lograrán acceder al puesto.

«Es tristísimo ver tanta gente, me pone mal. Es impresionante. Nosotros podemos contribuir con un par de puestos, pero es muy triste lo que pasa. Me pone mal, no te pone contento», dijo Carolina, una de las dueñas del emprendimiento.
Sueldos y estabilidad: el motor de la búsqueda
Uno de los principales atractivos de la oferta fueron los salarios propuestos, que rondan entre 1 millón y 1,5 millones de pesos netos por jornadas de ocho horas. En un contexto de pulverización de los salarios y alta inflación, una remuneración de este tipo se ha vuelto un objetivo urgente para miles de familias.
Los testimonios recogidos en el lugar evidencian el deterioro del mercado laboral. «Estoy sin trabajo hace dos años, busco pero no hay nada», relató una mujer que esperaba bajo la lluvia. Muchos de los presentes aseguraron sobrevivir actualmente mediante «changas» o aplicaciones de transporte, pero señalaron que esos ingresos no les permiten llegar a fin de mes.
«Para que vea Milei»: la lectura política de la crisis
La masiva concurrencia no tardó en adquirir un tono político. Entre los asistentes circuló la frase “para que vea Milei”, que rápidamente se volvió viral en redes sociales. Para muchos de los desempleados y diversos sectores sociales, la situación en Moreno es una muestra directa del impacto de las políticas económicas del gobierno nacional sobre el empleo formal y el tejido empresarial.
La postal de Moreno —personas esperando durante horas con sillas y termos, bajo condiciones climáticas adversas— se inscribe en un marco de crecimiento de la pobreza y pérdida de oportunidades en los sectores más populosos del conurbano bonaerense. Lo que comenzó como un anuncio laboral en redes sociales terminó convirtiéndose en una radiografía social de la urgencia y la falta de horizonte laboral para miles de argentinos.





