En una jornada electoral que marca un punto de inflexión para el sindicalismo docente, la Lista Celeste-Violeta se impuso con contundencia en los comicios del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA). Con este resultado, María Laura Torre —actual secretaria adjunta y figura de estrecha confianza de la conducción saliente— asumirá la secretaría general, dando inicio formal a la denominada “era post Baradel” tras 20 años de hegemonía del histórico dirigente.
El Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), el gremio docente más numeroso e importante del país, ha iniciado formalmente un proceso de recambio histórico. Tras dos décadas de liderazgo ininterrumpido de Roberto Baradel, el proceso de recambio se da al interior de la Lista Celeste-Violeta que logró una victoria contundente que ratifica la continuidad del proyecto oficialista, aunque en un escenario político y gremial marcado por nuevos desafíos y el avance opositor en distritos estratégicos.
Los números de la elección
La jornada electoral movilizó a una masa crítica de trabajadores de la educación. Se convocó a más de 90.000 afiliados que emitieron su sufragio en 2.023 mesas distribuidas a lo largo de 113 distritos de la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con los datos finales de la Junta Electoral Provincial, con el escrutinio avanzado sobre el 80% de las mesas, el mapa de votos quedó configurado de la siguiente manera:
- Lista Celeste-Violeta (Oficialismo): 76% de los votos. La fórmula triunfadora, encabezada por María Laura Torre, junto a Mariana Cattaneo y Silvia Almazán como adjuntas, representa la línea directa de la conducción saliente.
- Lista Multicolor (Izquierda): 19%. Liderada por María Elisa Salgado, esta coalición vinculada al FIT-U se consolidó como la principal fuerza opositora.
- Lista Azul y Blanca (PCR/CCC): 4%. Encabezada por Myriam Marinozzi mantuvo su base electoral histórica, principalmente reteniendo la seccional de Berazategui. .
A pesar de la holgada victoria, el oficialismo experimentó un leve retroceso en comparación con 2022, cuando alcanzó el 81,33%, lo que representa una caída de casi seis puntos que la oposición atribuye al desgaste de la gestión.

El fin de la era Baradel y el ascenso de María Laura Torre
Por primera vez en 20 años, el nombre de Roberto Baradel no figuró a la cabeza de la boleta provincial. Baradel, quien asumió en 2004, deja un sindicato centralizado y con un peso político determinante en la CTERA y en la paritaria docente nacional.
María Laura Torre, dirigente de estrecha confianza del líder saliente y ex secretaria adjunta, asume ahora la tarea de construir un liderazgo propio. Desde el gremio celebraron el resultado como una validación de la «defensa de la educación pública» en un momento donde el contexto económico golpea directamente el bolsillo de los trabajadores.
La victoria de Torre representa un «alivio» político para el gobernador Axel Kicillof. La buena relación entre el SUTEBA y la gestión provincial ha sido clave para mantener una relativa paz social en las aulas bonaerenses y ha brindado sustento político al proyecto del mandatario, parte de la dirigencia sindical docente también participa del armado del Movimiento Derecho al Futuro, que proyecta al gobernador de cara al 2027 y como clara oposición al gobierno nacional de Javier Milei. Esta confrontación directa con el Gobierno nacional tiene puntos centrales en el rechazo frontal a las reformas estructurales propuestas desde el oficialismo nacional, el reclamo persistente por la restitución de estos fondos eliminados por Nación como Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la resistencia judicial ante el intento de declarar la educación como servicio esencial, lo que limitaría drásticamente el derecho a huelga al exigir guardias mínimas (Servicio Esencial) , medidas que están incluidas en la Reforma Laboral.
Al mismo tiempo, el deterioro salarial al que ha sido sometido la clase trabajadora a lo largo y ancho del país también golpea al salario docente bonaerense, este punto mantiene una tensión entre bases, gemio y gobierno provincial cuyo desafio será cómo gestionarlo por la nueva conducción.
El «batacazo» en La Matanza y otros distritos
Aunque el oficialismo retuvo el control provincial, y la diferencia es abrumadora, la Lista Multicolor celebró triunfos localizados que envían un mensaje de alerta a la conducción central. El resultado más resonante fue la recuperación de la seccional de La Matanza, el distrito más poblado del conurbano, donde la dirigente Romina Del Plá volverá a conducir el gremio local.
Además de La Matanza, la oposición logró retener el control en: Tigre, Bahía Blanca y Marcos Paz. Desde la Multicolor interpretaron estos triunfos como un reflejo del «descontento de una parte de la docencia frente a las políticas salariales» y las condiciones laborales actuales.
Por su parte, la lista Azul y Blanca vincula al Partido Comunista Revolucionario (PCR), retuvo la seccional de Berazategui, bajo la conducción de Myriam Marinozzi.
La era «post Baradel»


Esta elección marca un punto de inflexión para el sindicato docente más influyente de la provincia de Buenos Aires y uno de los pilares del gremialismo a nivel nacional. Roberto Baradel, quien había asumido la conducción provincial en 2004, consolidó durante dos décadas un liderazgo con un innegable peso político dentro del sindicalismo argentino. Con el triunfo de la Celeste-Violeta, el oficialismo no solo retiene el mando de la organización, sino que ratifica la vigencia de su proyecto sindical y político en el inicio formal de la denominada “era post Baradel«.





