El principal gremio docente bonaerense aprobó un plan de lucha que incluye una huelga de 24 horas para el lunes 3 de agosto, impidiendo el normal retorno a las aulas tras el receso invernal.
La educación en la provincia de Buenos Aires enfrenta un escenario de alta tensión tras el anuncio del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), que resolvió avanzar con un paro docente de 24 horas para el próximo lunes 3 de agosto. La medida de fuerza coincide exactamente con la fecha prevista para el reinicio de las clases luego de las vacaciones de invierno, lo que afectará la actividad escolar en todo el territorio bonaerense.
Un conflicto de escala nacional
La decisión del sindicato, ahora bajo la conducción de la secretaria general María Laura Torre —quien sucedió recientemente a Roberto Baradel—, se tomó en un plenario donde, paradójicamente, se aprobaron los acuerdos salariales alcanzados con la gestión del gobernador Axel Kicillof.
Sin embargo, el eje de la protesta se ha desplazado hacia el Gobierno nacional. El plan de acción aprobado por SUTEBA contempla:
- Una Jornada Nacional de Lucha de 48 horas.
- La realización de una Marcha Federal Educativa.
- El rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa y a las reformas previsional y laboral impulsadas por la administración de Javier Milei.
- Restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) que eliminó el gobierno nacional apenas asumió, y que representaba alrededor del 10% del salario.

Desde el gremio también se impulsa la convocatoria a un paro general en unidad con todas las centrales sindicales y se evalúa articular una medida de fuerza nacional a través de la CTERA.
El frente interno: La presión de la disidencia
El anuncio de la conducción central de SUTEBA se produce en un clima de fragmentación interna. Sectores disidentes, nucleados en la línea Multicolor, ya han llevado adelante medidas de fuerza de 48 horas en distritos como La Plata, Berisso y Ensenada, rechazando de plano el acuerdo salarial firmado por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB). Otro gremio de minoritaria representación como la Asociación de Maestrxs de la Provincia de Buenos Aires también empezó este martes pasado un paro por 48 horas.
Para estos sectores opositores, el incremento del 7% escalonado (5% en julio y 2% en agosto) es «insuficiente» para recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación. La línea Multicolor exige un salario equivalente al valor de la canasta familiar por cargo, además de un aumento en el presupuesto para infraestructura y comedores escolares (Servicio Alimentario Escolar).
Impacto en los salarios
A pesar de las críticas de la disidencia, el acuerdo aceptado por la mayoría de los gremios del FUDB (SUTEBA, FEB, AMET, SADOP y UDOCBA) establece que el salario mínimo de un docente con antigüedad ascenderá a $885.000 tras los aumentos de julio y agosto, calculados sobre los haberes de junio de 2026.
Con este panorama, el reinicio del ciclo lectivo tras las vacaciones queda supeditado al éxito de las negociaciones y a la evolución de un conflicto que amenaza con escalar a nivel nacional.





