En un escenario marcado por la tensión económica y el ajuste de recursos, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, logró cerrar un acuerdo paritario con los principales gremios docentes y estatales. Tras una negociación que incluyó el rechazo de una oferta inicial, las partes consensuaron un incremento salarial que impactará con una suba del 4,5% de bolsillo en los haberes de febrero. El acuerdo incluye el compromiso de reabrir la negociación la primera semana del próximo mes para discutir el período 2026 y seguir discutiendo mejoras en los convenios colectivos.
Los números del acuerdo: del rechazo a la aprobación
La negociación no fue sencilla, desde un primer momento funcionarios provinciales adviertieron sobre el complejo escenario fiscal que atraviesa la administración bonaerense, como consecuencia del recorte de transferencias no automáticas por parte del Gobierno nacional y de la fuerte caída de la recaudación.
En un primer encuentro celebrado el martes pasado, las organizaciones sindicales descartaron unánimemente una propuesta del 1,5%, calificándola de «insuficiente». Ante este panorama, se dictó un cuarto intermedio que derivó en reuniones virtuales el viernes, donde la gestión provincial mejoró la oferta para destrabar el conflicto.
El esquema de aumentos finalmente aceptado se estructura de la siguiente manera:
- Diciembre 2025: Un incremento del 1% con carácter retroactivo.
- Enero 2026: Una suba del 2%.
- Impacto Real: Al sumar la retroactividad y el proporcional correspondiente al medio aguinaldo del semestre anterior (equivalente a un 0.5% adicional), el aumento real de bolsillo para febrero escala al 4,5%.
Este ajuste no solo alcanza a los trabajadores en actividad, sino que desde la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA) destacaron que el acuerdo tiene impacto en todas las categorías, sectores pasivos, leyes especiales y actualiza los tramos de las asignaciones familiares.

Entre la «asfixia» nacional y el diálogo provincial
Desde el sector sindical, las voces reflejan una aceptación crítica, priorizando el sostenimiento del ingreso frente a la inflación.
Pablo Maciel, titular de los profesionales de la salud (CICOP) remarcó “la importancia de mantener abierta las paritarias en la provincia en un contexto sumamente difícil por el impacto de las políticas del gobierno nacional”, y agregó que “esta primer negociación del año con un 4,5% ayuda a contrarrestar el deterioro del poder adquisitivo. Valoramos que el gobierno haya escuchado y haya mejorado la oferta con esta nueva propuesta que ahora será analizada por nuestras asambleas. No obstante, en la reunión dejamos planteado que los salarios tienen que seguir creciendo en nuestra provincia a diferencia de lo viene sucediendo en el ámbito nacional en donde no hay paritarias pero si hay despidos, son dos modelos opuestos”.
Claudio Arévalo, secretario general de ATE Buenos Aires, señaló que, si bien el acuerdo permite sostener los salarios, no se desconoce la «insuficiencia de los haberes».
Arévalo fue contundente al analizar el contexto político: “Los bonaerenses no estamos exentos de la situación del país, valoramos la vocación al diálogo en un contexto de ajuste y asfixia hacia el pueblo de la provincia por parte del presidente Javier Milei”. Asimismo, el dirigente aseguró que en la próxima reapertura insistirán en la recuperación del poder adquisitivo.
Por su parte, la administración de Kicillof justificó la parquedad de las cifras en el «complejo contexto fiscal». Según fuentes oficiales, la provincia enfrenta una «brutal caída de la recaudación» y un recorte de transferencias no automáticas por parte de la Nación. El Gobierno provincial denunció que la Casa Rosada mantiene una deuda con los bonaerenses de $12,9 billones debido a la interrupción de obras y programas obligatorios.
El frente gremial: aprobaciones y consultas
Mientras que el Consejo Directivo Provincial de ATE aprobó la propuesta por amplia mayoría, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) también dio luz verde, con una excepción: la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) decidió someter la oferta a votación entre sus bases antes de formalizar una respuesta definitiva.
En las mesas de negociación participaron funcionarios clave como Nicolás Todesca (subsecretario de Coordinación Económica) y Juan Pablo Lorenzo (Director Provincial de Negociación Colectiva), junto a representantes de Educación y el IPS.
Lo que viene: reapertura inmediata y reclamos históricos
El pacto alcanzado funciona técnicamente como un cierre para el ciclo 2025. Sin embargo, el compromiso incluye la apertura de la paritaria 2026 para la primera semana de febrero.
Además de la cuestión salarial, los gremios (incluyendo a UPCNBA y FEGEPPBA) mantienen en agenda puntos que consideran urgentes para el inicio del nuevo año:
- El pase a planta permanente de trabajadores precarizados.
- La derogación de la resolución 293.
- La discusión de un nuevo convenio colectivo de trabajo para el sector estatal.
Con este acuerdo, el Ejecutivo bonaerense busca obtener «oxígeno» en el comienzo de un año que proyectan como transversalmente crítico para la economía y el empleo en el territorio provincial.
Desde los gremios, hay conciencia de lo insuficiente del aumento, pero de la predisposición del gobierno provincial a lograr una mejora en un contexto de asfixia del gobierno nacional hacia la provincia.






