El Ministerio de Trabajo de Santa Fe dictó la conciliación obligatoria hasta el 20 de octubre tras la movilización del gremio metalúrgico. La medida suspende los 200 despidos, preserva los salarios y prohíbe el retiro de maquinaria de la histórica planta de línea blanca.
El conflicto generado por el anuncio del cierre definitivo de la planta de la multinacional sueca Electrolux en Rosario tiene un round más. Luego de que la compañía comunicara el cese de su producción local para volcarse por completo a un esquema de importaciones, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Rosario se movilizó este lunes al Ministerio de Trabajo provincial y logró que se dictara la conciliación obligatoria hasta el 20 de octubre.
La resolución ministerial frena temporalmente las desvinculaciones de aproximadamente 200 trabajadores, quita efecto a los telegramas enviados y abre una ventana de negociación de 20 días en la que las partes intentarán buscar una salida.



Un cierre intempestivo y sin procedimiento preventivo
El detonante ocurrió el pasado viernes 26 de septiembre, cuando los operarios de la planta ubicada en Batlle y Ordóñez 3436 recibieron las notificaciones de despido minutos antes de una reunión programada para conocer al nuevo gerente de Recursos Humanos. En dicho encuentro, la firma formalizó que dejaría de fabricar electrodomésticos en el país para abastecer el mercado interno desde sus instalaciones en el exterior, principalmente desde Brasil.
Ante la medida, el gremio liderado por Antonio Donello denunció que Electrolux incurrió en una «nulidad absoluta» e ilegalidad al haber omitido el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) exigido por la Ley 24.013 para conflictos colectivos de tal magnitud.
«Lo primero que vamos a hacer es rechazar los despidos y pedir la conciliación obligatoria. Casi 200 compañeros nuestros y compañeras van a quedar en la calle«, había anticipado Donello al convocar a la marcha que concentró a cientos de trabajadores en la intersección de Ovidio Lagos y San Lorenzo.
Las condiciones de la conciliación y el resguardo de la planta
En la audiencia ante la cartera laboral —a la que la empresa envió exclusivamente a abogados externos sin representación directiva—, se determinó el marco normativo que regirá durante los próximos 20 días:
- Suspensión de despidos: Las cesantías quedan temporalmente inactivas y se mantiene la relación de dependencia.
- Cobro de salarios sin concurrencia: Los trabajadores no deberán ingresar a la fábrica, pero percibirán la totalidad de sus sueldos durante el período.
- Prohibición de retiro de activos: Se estableció la imposibilidad explícita de retirar herramientas o maquinarias del predio, previniendo maniobras de vaciamiento industrial.
- Audiencia clave: Se fijó una nueva reunión formal para el 20 de octubre.
«Logramos el primer paso. La lucha va a seguir hasta recuperar los puestos de trabajo. Todo sea por recuperar los puestos de trabajo«, manifestó Donello tras el dictamen.
Por su parte, el abogado de la UOM Rosario, Pablo Cerra, explicó el alcance del dictamen ante la asamblea de empleados: «Pudimos conseguir que se dicte la conciliación obligatoria. La conciliación obligatoria implica que los despidos quedaron suspendidos. Hoy no hay despidos. Durante el tiempo que dura la conciliación obligatoria ustedes cobran el sueldo. Tener trabajo es buena noticia, el primer paso fue dado. Obviamente sabemos que esto es provisorio«
Radiografía del vaciamiento: de 800 operarios a la importación
La planta rosarina ostenta una larga trayectoria en la región: originalmente produjo bajo la icónica marca Gafa, luego operó como Frimetal y finalmente pasó a manos del grupo sueco Electrolux. Sin embargo, el establecimiento venía atravesando una sangría continua:
- En 2023, la dotación alcanzaba los 800 empleados.
- A fines de 2025, la plantilla se había reducido a 200 operarios producto de suspensiones y esquemas de retiro.
- En marzo de 2026, la empresa abrió un programa de retiros voluntarios (100% de indemnización más 3 sueldos extra) al que se adhirieron más de 130 trabajadores.
- En mayo de 2026, la firma paralizó por completo la línea de fabricación de heladeras, limitando sus tareas a lavarropas y freezers.
Esta parálisis se inserta en un contexto crítico para el sector local de línea blanca, el cual arrastra un derrumbe acumulado del 80% en su nivel de producción en comparación con las cifras de 2012.
El impacto de la medida sobre el cordón industrial rosarino derivó en apoyos inmediatos. El secretario general de la CGT Rosario, Miguel Vivas, anunció la organización de un paro regional con movilización: «No es una movilización de un gremio o sector; es una movilización de toda una región. La única manera que tenemos de expresarnos es salir a la calle«.
En contraste, desde la Cámara de Electrodomésticos de Rosario justificaron la reestructuración al considerar que el cierre de la planta representa «parte del reacomodamiento de la economía«, destacando que «hoy el consumidor tiene precios 30% más baratos en línea blanca«.
En el plano sindical nacional, la intervención de la UOM —encabezada por Alberto Biglieri— calificó la decisión de la multinacional como un hecho que «viola la paz social acordada en la paritaria de agosto» y anunció que activará acciones legales. No obstante, el caso reavivó tensiones internas frente al rol de Donello —aliado del exconductor nacional Abel Furlán—, quien encabezó de forma directa las gestiones territoriales en Santa Fe.
«Acá toda la sociedad tiene que entender que lo que está en juego son los puestos de trabajo de una industria que originalmente producía un producto rosarino«, concluyó Donello, ratificando que el gremio mantendrá el estado de alerta y movilización hasta que se asegure la continuidad laboral definitiva





