Entre un pasivo acumulado de más de $500.000 millones y la amenaza de 600 despidos, ATE tomó la sede central de la OSFA, en una jornada marcada por la renuncia del administrador de la liquidación del disuelto IOSFA.
La sede central de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), ubicada en Paso 551 de la Ciudad de Buenos Aires, fue ocupada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en rechazo al despido inminente de 600 trabajadores y al vaciamiento prestacional del organismo. La medida de fuerza coincidió con una sacudida institucional: la renuncia del coronel mayor retirado Ariel Guzmán como administrador de la liquidación del disuelto Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), solicitada por el ministro de Defensa, el teniente general Carlos Presti. El conflicto expone un severo colapso operativo y un rojo financiero de proporciones inéditas en el sistema de salud militar.
Ocupación de la sede central y denuncias contra la conducción
Encabezada por el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, la movilización irrumpió en las dependencias porteñas para exigir la inmediata paralización de las cesantías masivas previstas para fin de mes. Durante la toma, Aguiar cuestionó con dureza a las autoridades del organismo y sostuvo que los directivos evitaron recibir a la representación gremial refugiándose en oficinas interiores.
El dirigente sindical señaló: “Están reventando a una de las mejores y más grandes obras sociales del país. La agarraron con superávit y hoy la conducen directo a la quiebra”.
Agregó que “¡Los milicos que dirigen la IOSFA se esconden como ratas! No vamos a permitir que despidan a los trabajadores. Reventaron la obra social, la fundieron. Cuando llegaron había un superávit de $25.000 millones y ahora hay una deuda de más de $500.000 millones. ¿Qué hicieron con la guita? ¡Se la robaron toda!”.
Aguiar le apunto al Ministro Sturzenegger «dice públicamente que, con los recortes en el Estado, con la fusión de ministerios, el cierre de algunos organismos, logró ahorrar hasta ahora mil millones de dólares por año. La pregunta es a dónde va a parar esa plata, porque no construyen escuelas, no construyen hospitales, no arreglan las rutas, no hacen nada… Estamos ante el peor Gobierno y el más corrupto de la historia”.

Radiografía del pasivo: del superávit al déficit millonario
Las diferencias en las balances financieros reflejan la magnitud de la crisis que atraviesa la obra social. Según las denuncias presentadas por ATE, al inicio de la gestión gubernamental en diciembre de 2023 el organismo registraba un superávit financiero de $25.000 millones en depósitos, mientras que actualmente la deuda calculada por el gremio supera los $500.000 millones.
Por su parte, las estimaciones oficiales marcan un pasivo de más de $200.000 millones, alcanzando los $213.000 millones en deudas acumuladas exclusivamente con prestadores médicos y droguerías. A este cuadro se suman señalamientos por irregularidades administrativas, entre las que destaca la investigación por el presunto desvío de un préstamo de $40.000 millones —otorgado originalmente para la adquisición de equipamiento médico e investigado en relación con Francisco Adorni— utilizado para afrontar gastos corrientes y compromisos con droguerías. Esta situación ya había sido calificada públicamente como un “desfalco” por la propia vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel.Despidos, cierre de hoteles y privatización de farmacias
El plan de ajuste anunciado contempla la desvinculación de aproximadamente 600 trabajadores civiles, vinculada directamente al cierre de 13 hoteles y 2 complejos recreativos distribuidos en Mar del Plata, Córdoba y Bariloche. Adicionalmente, el sindicato alertó sobre planes oficiales para clausurar las farmacias propias del organismo y sustituirlas por franquicias privadas.
El impacto territorial genera alarma en las delegaciones del interior. Pablo, trabajador despedido del complejo hotelero de Ascochinga (Córdoba), brindó su testimonio sobre la situación laboral:
“La obra social no se quiere hacer más cargo de los hoteles sociales y los pasó todos a las Fuerzas Armadas. No se sabe si los van a vender o los van a privatizar”.
“Más de 10 contratados —por más de 20 años— han quedado sin trabajo y sin indemnización, a los que se sumarían más de 20 empleados de planta permanente que serán cesanteados”.
En las filiales provinciales las protestas se multiplican; en la sede de Rosario, un jubilado del Ejército llegó a encadenarse a las puertas del edificio para reclamar la continuidad de la atención médica para su familia, expresando: “Está en juego la salud de mi señora”.

Reestructuración por DNU, internas y la renuncia de Guzmán
El marco institucional del conflicto se remonta a febrero de 2026, cuando el Poder Ejecutivo dictó el DNU 88/2026 para disolver el IOSFA y segmentar sus funciones en dos entidades: la OSFA (para las Fuerzas Armadas) y la Osffeseg (para las Fuerzas Federales de Seguridad). ATE denunció que la medida se instrumentó sin participación de las representaciones sindicales, afectando los derechos de representación y negociación colectiva.
La transición desató marcadas diferencias internas. El ministro de Defensa, Carlos Presti, le pidió la renuncia al administrador de la liquidación del IOSFA, el coronel mayor retirado Ariel Guzmán, tras manifestar su disconformidad con los plazos del proceso. La salida de Guzmán se desencadenó luego de trascender sus discrepancias con el presidente del directorio de la OSFA, el general de brigada Pablo Guillermo Plaza, quien pretendía que la estructura residual del IOSFA continuara prestando servicios médicos a través de su red prestacional más allá de la fecha límite estipulada para el 30 de septiembre.
Profundización del plan de lucha
Ante la falta de respuestas de las autoridades nacionales, la conducción sindical confirmó que profundizará las medidas de fuerza de forma progresiva. Rodolfo Aguiar advirtió que ATE no descarta avanzar con la ocupación de la totalidad de las dependencias del organismo a nivel nacional. Asimismo, el sindicato ratificó la realización de una vigilia para el próximo miércoles 30 de septiembre en los complejos hoteleros para resguardar los puestos de trabajo y acompañar los reclamos en los municipios afectados.





