Con la participación de más de 1.500 delegados en Pilar, el Frente de Sindicatos Unidos busca consolidar un espacio de resistencia y propuesta. La hoja de ruta incluye la federalización del movimiento, la lucha contra la reforma laboral y una «agenda de la dignidad» que trascienda lo gremial.
En un escenario marcado por el ajuste económico, los casos de corrupción gubernamental y la pérdida del poder adquisitivo, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) ha decidido dar un paso estratégico hacia la consolidación de un polo de poder gremial con proyección política. Tras una reunión unánime en la sede de la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA), el espacio —que agrupa a más de 140 organizaciones de diversas centrales obreras— convocó a un plenario nacional de delegados para el próximo 1° de mayo.
El evento, que se proyecta como un encuentro multitudinario, tendrá lugar en el camping recreativo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ubicado en Manuel Luis de Oliden 5175, en la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires. Se espera la asistencia de más de 1.500 representantes de todo el país para debatir lo que han denominado el “programa del movimiento obrero para el país”.
Un frente de unidad ante el ajuste
La conducción del FreSU cuenta con figuras de peso en el mapa sindical, como Abel Furlán (UOM), Daniel Yofra (Aceiteros) y Rodolfo Aguiar (ATE Nacional), a quienes se suman referentes de sectores clave como aeronáuticos (Pablo Biró), marítimos (Mariano Moreno), ferroviarios y docentes.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, fundamentó la necesidad de este encuentro señalando que el ajuste actual afecta de manera indistinta a todos los sectores: “Nos tenemos que encontrar, nos tenemos que mezclar porque el ajuste lo sufrimos todos. La destrucción de los salarios y de los puestos de empleo nos atraviesa tanto al sector público como al sector privado”. Según el dirigente, el FreSU busca ser un espacio de articulación que permita «afianzar y consolidar» la respuesta sindical frente a las políticas oficiales.
Los ejes del encuentro: Calle, Programa y Soberanía
El plenario del 1° de mayo no será meramente simbólico; sus organizadores le han otorgado un carácter “participativo y resolutivo”. Entre los objetivos centrales se destacan:
- Construcción de un programa propio: El FreSU busca definir una “agenda de la dignidad” que incorpore no solo las demandas laborales, sino que aborde integralmente las preocupaciones de la sociedad civil.
- Resistencia a la reforma laboral: Existe un consenso en que la lucha contra la reforma laboral debe mantenerse en las calles. Aguiar advirtió que no pueden dejar esta disputa exclusivamente “en manos de una Corte Suprema adicta al poder”.
- Federalización: El encuentro marcará el inicio de un proceso de expansión del FreSU en todas las provincias argentinas para nacionalizar su estrategia.
- Reivindicaciones sociales y soberanas: Durante la reunión preparatoria, el frente ratificó su reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas al cumplirse 44 años de la guerra, recordando a los 649 caídos. Además, expresaron su respaldo a los movimientos sociales que exigen la recuperación de programas de asistencia, como el antiguo Potenciar Trabajo.
Desde el FreSU analizan a la coyuntura desde la debilidad creciente del gobierno por la gestión del programa económico, con funcionarios bajo investigación por corrupción y una reforma laboral que se encuentra parcialmente frenada por ser considerada inconstitucional. Ante este panorama, el frente se posiciona como una instancia de coordinación decidida a disputar el rumbo económico a través de una propuesta programática sólida emanada desde las bases trabajadoras.





